¡Hola! Buenos días.
¿Es la Náutica Marca?
Sí Señor, nosotros somos. Dígame lo que desea.
Soy Don Marino del Ancla, yo no se si usted se acuerda,
el dueño de aquel velero que dejé para invernar
en la nave de la izquierda.
Que como estamos en mayo y el verano ya se acerca,
llamaba para saber el estado en que se encuentra.
Si han hecho la revisión que les encargué, que era:
electrónica y sonido, casco, motor, jarcia y velas.
Y si hay alguna avería que subsanarse pudiera
antes de que llegue agosto, yo creo que tiempo queda,
pues ya sabe que zarpamos cuando el trabajo nos deja.
Mucho gusto en saludarle Don Marino. El caso sea
que quería yo que habláramos
porque ha habido algún problema.
Lo primero fue el motor,
cuando le hicimos la prueba,
ninguno se percató
de que el barco estaba fuera
y claro, se calentó.
Los manguitos reventaron y el aceite ¡si
usted viera!
Se salió todo enterito y manchó hasta la cubierta.
Por supuesto, la culata hubo que cambiarla entera
y la bomba del aceite, pero hemos puesto una nueva.
Después hubo otro percance. Por un atasco en la nave
tuvimos por unos días que sacar su barco fuera.
En estas vino un Levante
de esos que todo lo vuelcan
y lo tiró de su cuna contra el suelo, como suena.
Ha habido algún desperfecto:
lo primero la cuaderna,
la maestra, me refiero,
quedó un poco retorcida y mirando la cubierta
por la línea de crujía parece que se advirtiera
una cierta curvatura
como una ese abierta. |
Hemos pedido consejo a un
astillero de Huelva,
como ve nos ocupamos, ara que no tenga queja. Nos dicen
que lo mejor sería, si usted nos deja,
meter el barco en un molde, como una especie de prensa
y enderezar poco a poco la estructura y la cuaderna.
Claro que eso llevaría
varios meses componerla.
Como cayó por la popa,
también se hicieron añicos la pala y el prensaestopa,
la hélice es un gurruño y el eje ya no es gran cosa.
Al volcar de medio lado, se dio contra una pared
y enrolladores y palos se partieron sin remedio.
¡Qué pena da contemplarlos!
Como en la pared había ganchos de hierro fijados
las velas se le engancharon y se quedaron las tres
rotitas como un guiñapo.
¡Ay Dios mío! ¿Qué me dice?
¿Y qué es lo que ha pasado
con las cosas que llevaba
mi velerito en los palos.
Las antenitas del radar, del GPS, de la radio..
.Pues quedaron destrozadas, para qué voy a ocultarlo.
¡No me lo puedo creer ¿Cómo es posible que tengan
tan poco cuidado y celo con los barcos que se quedan?
Supongo, por descontado, que todo va de su cuenta,
que tendrán seguro o algo.
Bueno, el caso es que nosotros somos nuevos en el ramo
y no tenemos seguro, aún no lo hemos contratado.
Pero somos gente honrada y le haremos la factura
al precio más ajustado.
Eso si, incluyendo el IVA. No nos gusta ir defraudando... |