<%@ language="vbscript"%> Proa a La Mar: Expo'98
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PROA A LA MAR · nº135

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EXPO'98

La Expo de Lisboa será uno de los grandes acontecimientos de finales de este segundo milenio. La vecindad geográfica con Portugal y los estrechos lazos que nos unen desde siempre han animado a las instituciones españolas a impulsar un proyecto cultural y lúdico de gran envergadura en torno a la celebración de esta Exposición Mundial.
La Comisaría General de España y la Sociedad Estatal Lisboa’98 S.A., son las encargadas de coordinar todas las iniciativas que surjan, desde España, al hilo de la Expo. Congresos, exposiciones, ciclos de música, de teatro y de cine, y otros acontecimientos de carácter popular y festivo forman parte del programa de actividades de la Comisaría. Pero, tal vez, el centro del programa español en Lisboa’98 sea el “diseño interior y la animación del Pabellón Español en la Expo de Lisboa”. Nuestro país dispone de una de las mayores áreas expositivas de cuantas se han destinado a las naciones participantes. El espacio tiene una superficie de 1.644 metros cuadrados por 10 metros de altura, y está situado muy cerca de la puerta norte, uno de los principales accesos a la zona de intervención de la Expo. Mediante los más modernos y atractivos soportes, se mostrará a los visitantes la relación de España con los mares desde diversos puntos de vista: conocer, amar, usar y conservar el mar. Espectacularidad y dinamismo, unidos a la belleza de las dos exposiciones de arte que se podrán ver en el recinto, son las claves del Pabellón del Reino de España en la Expo de Lisboa.
 
 
 
 

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El 30 de mayo de 1996, Luis Miguel Enciso Recio fue nombrado Comisario Español para la Expo de Lisboa. “Fue una sorpresa agradable” afirma. “El nombramiento se me comunicó durante la visita del presidente portugués Jorge Sampaio a España el año pasado”, añade.
  –¿Quién le eligió?
  Fue una decisión de José María Aznar, a sugerencia del Secretario de Estado de Cultura, Miguel Angel Cortés. Sospecho que a uno y otro les debió de agradar el resultado de la conmemoración del Tratado de Tordesillas en su V Centenario.
  (Apenas tres meses después del nombramiento de Enciso, en Consejo de Ministros, se aprobó la creación de la Sociedad Estatal Lisboa’98 (Sel’98), que preside el propio comisario).
  –¿Cuál es el cometido de la Sel’98?
  El pequeño equipo inicial y yo tuvimos clara la idea de que para conseguir la adecuada funcionalidad hacía falta crear una sociedad anónima de capital público. A través de la Comisaría, como institución, y de la Se’98 como instrumento fundamental de la comisaría, pretendíamos canalizar las iniciativas públicas, las de las comunidades autónomas y las privadas respecto a la Expo de Lisboa.
  –¿Qué papel van a jugar las autonomías en la Expo de Lisboa?
  No hay que perder de vista que estamos ante un proyecto de Estado y, por tanto, en el pabellón del Reino de España y en el programa debían tener una activa presencia las 17 Comunidades y las dos ciudades Autónomas. Con todas y cada una de ellas estamos suscribiendo unos convenios en los que se concreta la colaboración y sus propias iniciativas.


–¿Qué va a hacer España en Lisboa’98?
  Nos parecía que nuestra aportación a la Expo podría tener una doble vertiente. Por un lado, el pabellón, y por otro realizar una amplia operación diplomática y cultural, que nosotros resumimos así: “Presencia de España en Lisboa’98”. Hemos puesto el acento en la proyección cultural, artística, lúdica y económico-ecológica.
  –¿Qué le preocupa en estos momentos?
  Dos cosas fundamentales: acabar de articular las fuentes de financiación y presentar y poner nuestro programa de actividades.
  Por desgracia, la ley de mecenazgo española resulta un tanto anticuada y la sensibilidad de algunas empresas públicas o privadas respecto a desafíos culturales, en general, y este acontecimiento en particular, no es todo lo intensa que deseamos. Sin embargo, las posibilidades están abiertas y el panorama resulta esperanzador ante la perspectiva de los próximos meses.

  –¿Qué le ilusiona especialmente?
  Deseamos robustecer las relaciones hispano-lusas a través de esta importante cita de fin de siglo y dar muestra de la cohesión y eficacia de nuestro Estado de las Autonomías y, a la vez, ilusiona de especial manera el prestigio que España pueda obtener si acertamos en nuestros proyectos de pabellón y programa cultural.
  Luis Miguel Enciso Recio, Catedrático de Historia Moderna en la Universidad Complutense de Madrid, desarrolló una intensa actividad política durante el período crucial de la Transición (1977-1981), en el seno de la Unión de Centro Democrático (UCD), y llegó a ser portavoz de UCD en el Senado. El profesor Enciso ha ocupado numerosas responsabilidades de carácter cultural. Fue primer director de la Casa-Museo de Colón de Valladolid (1965-1970), fundador y director de la Cátedra Felipe II de la Universidad de la capital castellano-leonesa y Vicedirector de los Cursos de Verano de El Escorial. Recuerda con especial entusiasmo el período en el que presidió la Sociedad del V Centenario del Tratado de Tordesillas, auspiciada por la Junta de Castilla y León, que desarrolló un atractivo programa de actividades culturales para conmemorar los 500 años de la firma del emblemático acuerdo entre España y Portugal.