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noticias de que la Hansa, utilizase en ningún caso, el crédito del
siglo XV. En general se puede decir que preferían el trueque de mercancías, al uso del
dinero. El porcentaje de sus ganancias se sitúa en torno al 15%, sin superar el 25%. Ello
supone una notable diferencia con los usos de los mercaderes venecianos, que cifraban sus
ganancias en torno al 40%, al menos en el negocio de las especies, lo que también explica
las razones, por las que la Hansa, utilizó un tipo de nave completamente
distinta de la que esencialmente se usó en Venecia. Claro que también hay que tener en
cuenta, que no es lo mismo navegar por el Mediterráneo que hacerlo en el mar del norte.
LA COCA HANSEÁTICA
Para el transporte del importante volumen de productos que la Hansa
movía, los hanseáticos, construyeron un nuevo tipo de buque, que se conoce con el nombre
de coca. También se le ha llamado cocka, cogga, cog. Landström, asegura que la coca no
alcanzó de pronto su forma, sino que fue el resultado de un proceso que, por desgracia,
sólo podemos intuir.
Quizás el antecedente pudiera ser los barcos utilizados por otra
confederación marítima, la de los Cinco Puertos, del sudeste de Inglaterra: Dover,
Hastings, Rommey, Hythe y Sandwich. Por los sellos de estas poblaciones, se ha tenido
conocimiento de como eran sus buques. Como las naves vikingas, su casco está construido a
tingladillo, o sea con tablones cuyos bordes montaban uno sobre otro. La nave de Dover,
tiene plataformas postizas a proa y popa, que se extienden por fuera del casco y tiene un
solo palo.
En el sello de Elbing, que data de 1242 y en el que se representa una coca
hanseática, la nave tiene un gran francobordo, la construcción es a tingladillo y tiene
un palo único. En otro sello de Elbing, correspondiente a 1350, la nave parece de gran
calado, tiene castillos a proa y popa y lleva un timón adosado a la popa.
Suele atribuirse a la coca hanseática, la primacía en utilizar el timón a
popa, lo que se ha dado en llamar a la navaresca, ya que como es sabido anteriormente se
utilizaba como timón una espadilla, o remo que se manejaba desde una de las aletas. Se
apoya esta afirmación en un grabado hallado en un muro de la iglesia de Fide, en la isla
de Gotland, cuya datación se fija a comienzos del siglo XIII. Sin embargo otros
historiadores creen que la primera representación de un timón en el codaste, corresponde
al grabado en la pila bautismal de la catedral de Winchester, datada hacia 1180.
En 1962, se halló cerca de Bremen una coca del siglo XIV, que convenientemente
restaurada, puede hoy admirarse en el Museo Marítimo de dicha ciudad. Tiene una eslora de
23,5 metros y una manga de 7 metros. Su capacidad de carga se estima en 130 toneladas. La
jarcia era de cáñamo y en lugar de las plataformas postizas, de los buques de los cinco
puertos, tenía verdaderos castillos a proa y popa, lo que indudablemente le proporcionaba
una excelente plataforma de defensa en caso de ataque.
La coca hanseática, tenía un palo único, en el que se izaba una vela
cuadra. Para aumentar la superficie vélica, se añadía por debajo un rectángulo de lona
llamado boneta.
Según Villani, que hacia 1304, algunas piratas embarcadas en cocas pasaron
de Bayona, al mediterráneo y allí siguieron ejerciendo con éxito la piratería. |
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LA COCA MEDITERRÁNEA
Las ciudades marítimas del Mediterráneo, pronto se dieron cuenta de las
ventajas que el nuevo tipo de buque proporcionaba y venecianos, genoveses y catalanes,
rápidamente lo adaptaron para sus fines comerciales, al tiempo que en algunos casos
introdujeron modificaciones. En la arboladura se introdujo un segundo palo en la proa, al
que se llamó trinquete. Posteriormente se añadió otro a popa, el mesana.
Martínez Hidalgo, sostiene que la coca mediterránea, podía ceñir en un
ángulo con el viento del orden de 70 grados.
Para situar arqueros y ballesteros, se instalaron plataformas circulares en
la parte de los palos, a las que se llamó cofas.
La coca con el paso del tiempo fue aumentando sus dimensiones y hacia
finales del siglo XV, algunas cocas tenían una capacidad de carga próxima a las 1.000
toneladas. Algunos historiadores a esta coca de mayores dimensiones le llaman hulk. Otros
por el contrario sostienen que al final de su ciclo, la coca evolucionó hacia la carraca,
pero es sabido que en esto de los nombres dados a los diverso tipos de barcos, no existen
opiniones unánimes.
Sin duda, la representación más famosa de la coca mediterránea, es la
llamada Coca de Mataró, un ex-voto, que fue hallado en la ermita de San
Simón, próxima a Mataró y que actualmente es una de las joyas del Maritiem Museum Prins
Hendrik, de Rotterdam. Su historia es la siguiente: Hacia 1920 un anticuario de Barcelona
la ofreció públicamente y nadie quiso comprarla. Años más tarde reapareció en los
mercados de antigüedades de Munich, Londres y Nueva York, en donde por fin se vendió en
pública subasta en unas galerías de la Quinta Avenida. La adquirió el holandés Van
Beunigen para donarla al museo anteriormente citado. Martínez Hidalgo, afirma que la coca
de Mataró, es el único documento tridimensional de la Edad Media y la mejor base de
partida para reconstruir la primera capitana de Colón y añade que el ex-voto ocupa un
indiscutible puesto en la cumbre de la historia de la arquitectura naval del medioevo.
La nave de Mataró, ha sido estudiada por numerosos arqueólogos navales,
entre ellos por el investigador alemán Enrich Winter, que publicó un magnífico trabajo
en el Mariners Mirror a principios de siglo.
De la coca de Mataró, se han construido algunas réplicas, al menos el que
esto escribe conoce dos: una custodiada en el Museo Marítimo de Barcelona y otra en el
Museo Naval de Madrid.
Existe también una representación pictórica de la una coca; se trata de
un retablo pintado por Joan Reixach en 1468, para la iglesia de Cubells (Lérida) y que en
la actualidad se custodia en el Museo de Arte de Cataluña. En los cuadros de Carpaccio,
que ilustran la leyenda de Santa Ursula, aparecen pintadas diversas carracas, que como se
ha dicho podrán ser cocas evolucionadas, como ha escrito Landström: Es casi
imposible decir si las diferentes palabras se refieren al mismo o, en realidad, a
distintos tipos de buques.
Ricardo Arroyo |