REAL ACADEMIA ESPAÑOLA DE LA MAR 

Presentación

Estatutos

Junta de Gobierno

Fundación Pro RAEM

Documentos  

 

 

 

PALABRAS DE D. JOSÉ VENTURA OLAGUIBEL (H)

tomadas de la conclusión de su ensayo titulado La Recuperación de la Mar

La recuperación de la conciencia de la mar pasa, a mi modo de ver, por una reactivación científica de la vida marítima; esto es, que todos los sectores vinculados con la mar vuelvan a involucrarse en la punta de lanza de nuestra investigación científica, de idéntico o parecido modo a como se comprometió la Armada durante el siglo XVIII.

Sin duda el reto es dificilísimo habida cuenta del grado de sofisticación que han alcanzado hoy las ciencias, sin embargo, no es imposible. Tengo para mí que, como entonces le sucedió a la Armada cuando las expediciones eran propuestas desde el Real Jardín Botánico, el Gabinete de Historia Natural o la Real Botica, siguiendo el programa del despotismo ilustrado, se podría encontrar un sistema flexible, acorde con el nuevo siglo XXI y nuestra sociedad tecnológica, donde vincular todos los sectores de la mar -Armada, pesca, navieras, turismo, y sus derivadas: navegación de ocio, piscicultura, protección ecológica, etcétera- con las instituciones científicas -el C.S.I.C. o las universidades, tanto españolas como extranjeras- para desarrollar programas de investigación, propuestos desde ambos frentes: por una parte, a petición de los sectores productivos de la vida marítima en función de sus necesidades, y, por la otra, a iniciativa de los centros de investigación, que si bien plantean investigaciones más complejas y aparentemente alejadas de la realidad, no es menos cierto que estas encierran, a la larga o a la corta, las más significativas aplicaciones para el desarrollo técnico de la industria y, por tanto, de la sociedad.

Por tanto, reclamo un ámbito de encuentro donde los intereses de los sectores marítimos productivos sean escuchados por los científicos, y a su vez, los científicos informen de los adelantos tecnológicos a los representantes de cada sector implicado. Ese circuito de información no podrá nunca, una vez puesto en marcha, quedarse en el mero debate, sino que por fuerza propiciará el fomento y el patrocinio de la investigación tanto avanzada como técnica; y, tengamos en cuenta, que cualquiera de ellas, una vez desarrolladas para un sector de la vida marinera, es muy probable que se transforme en derivaciones industriales de más amplia repercusión social, como ha ocurrido tantas y tantas veces con los logros tecnológicos y científicos, que diseñados en sus orígenes para un sector específico de la actividad humana, pasan luego a la vida cotidiana transformados en objetos de uso corriente. Esto es lo que entiendo por recuperar la conciencia de la mar, o sea, convertir nuestro inmenso patrimonio marítimo en un motor y, a la vez, plataforma fundamental de nuestro desarrollo social.

Pero un programa completo de recuperación de la conciencia de la mar comienza inexcusablemente por la recuperación de la memoria; esto es por la Historia. Por tanto, sea cual sea la plasmación del proyecto de recuperación de la conciencia de la mar, nos aboca a tener presente la historia marinera de España, e indefectiblemente a ocuparse, en primer lugar de las actividades encuadradas en el terreno museístico: esto es, velar por el cuidado, difusión y conservación de todo el legado histórico de la Armada y de la vida marinera española, que se halle bajo la tutela de nuestro gobierno o bajo la de otro gobierno; fomentando tanto exposiciones divulgativas, proyectos de conservación y estudios de los edificios, piezas y documentos, y, por supuesto, publicaciones, ciclos de conferencias de especialistas, becas para tesis doctorales, etc. De otro modo, no habría tal recuperación de la conciencia, sino simplemente reactivación de las investigaciones marítimas, perdiendo de vista o sea, arrancando a la conciencia, toda la inmensa aportación del mundo marino a nuestro país. Pues quiero recordar al lector que conciencia, tal como la formuló Hegel y la recojo aquí, es una proyección del pasado sobre el futuro, porque el pasado encierra las claves para entender y dotar de sentido al futuro, para conducir y conducirse en el futuro, de ahí que haya realizado el excurso por nuestra historia naval; sin él no podía entenderse el derrumbe de nuestra conciencia de la mar, conciencia que propongo recuperar en su totalidad.

Pero volvamos al centro de encuentro entre los sectores productivos y los científicos en aras, tanto del fomento de la investigación, como de la conservación y estudio del patrimonio histórico; dicho lugar sólo tiene una palabra para definirlo: Academia, entendida tal como hoy se la entiende corrientemente: como cónclave de personajes señeros en una materia con el fin de mejorar y poner al día su disciplina de una forma altruista y en beneficio de la sociedad.

Una Academia tiene un corazón: la biblioteca, entendida ésta como lo que es: un lugar donde el investigador halla los materiales documentales para encauzar con pie seguro sus pesquisas. A la biblioteca le resulta imprescindible el consejo de facultativos ampliamente reconocidos por su competencia en una disciplina -en nuestro caso: la ingeniería naval, la Armada, la pesca en sus diversos terrenos, el tráfico marítimo, la lucha contra la contaminación, el turismo, la biología marina, la zoología marina, etc-; son los académicos quienes deben representar a los diversos ámbitos que concurren en el mundo marítimo, para proponer los programas de soluciones técnicas y científicas, encauzados a sacar un mayor provecho de la mar.

Por último, las actividades desarrolladas por esta Academia encaminadas tanto al cuidado, difusión y conservación de todo nuestro patrimonio histórico marítimo como a servir de punta de lanza de la ciencia marítima española, deberían verse acompañadas por exposiciones, ciclos de conferencias, excursiones organizadas para los colegios de enseñanza primaria y secundaria, así como algunos otros actos recreativos, que propulsarían el reconocimiento de la mar en la sociedad española, además de comenzar a alentar, aunque de forma si se quiere más amena que rigurosa, la conciencia de la mar.

Pero el sustancial reconocimiento de la mar, no se olvide nunca, vendría dado por el desarrollo de los proyectos científicos. Mas tarde o temprano, la mar volvería a entrar en la conciencia de los españoles si los desarrollos investigativos son eficaces, porque tarde o temprano, la ciencia más puntera desciende de su torre de marfil para introducirse entre los objetos domésticos más inauditos. )O es que no fue la red, el internet, en un principio, un sistema desarrollado para la comunicación rápida y eficaz entre las unidades de la defensa norteamericana? Valga este ejemplo paradigma de la perfecta conjunción por ser el más conocido y vigente en representación de tantos y tantos otros logros científico-técnicos que, desarrollados para un ámbito tan hermético como suelen ser los ejércitos del mundo, han pasado luego a convertirse en útiles corrientes para la sociedad, mejorando, a la postre, su modus vivendi, o sea, aportándole eso que se entiende vagamente como progreso.

 

E-mail: informacion@.hispamar.com