| ANSIEDAD
Y DEPORTE
· El “status” ansioso que es una respuesta psicológica transitoria ante un hecho o estímulo determinado El “rasgo” ansioso que es una tendencia crónica y duradera a encontrarse ansioso · Los trastornos de pánico que son ataques de pánico que evolucionan de forma crónica y con recaídas. Comparte rasgos de las dos categorías anteriores y afectan principalmente a las mujeres. En muchas ocasiones se asocian con procesos depresivos. Para esta enfermedad también se han estudiado los beneficios que la práctica deportiva pudiera aportar. En general, se ha comprobado que el ejercicio disminuye los síntomas de la ansiedad siendo su eficacia análoga a la proporcionada por la meditación o la relajación. A la hora de elegir un tipo de actividad física que tenga un efecto positivo sobre la ansiedad es preferible decantarse por los ejercicios aeróbicos antes que por los ejercicios de pesas o de estiramientos ya que con los primeros se obtienen mejores resultados. En estos casos, otro aspecto de gran importancia a tener en cuenta cuando se planea iniciar un régimen de entrenamiento es la duración del mismo. Para obtener algún resultado es imprescindible que los ejercicios se practiquen al menos durante 21 minutos por sesión a lo largo de un mínimo de 10 semanas. De todas formas, los mejores efectos se consiguen cuando se alcanzan los 40 minutos por sesión. Con los trastornos de pánico nos encontramos ante una situación contradictoria. Aunque se ha demostrado que el ejercicio también mejora sus síntomas, muchas de las personas que los sufren piensan erróneamente que les perjudica. Fuente: ecobotica.com |