HOLOCAUSTO AMBIENTAL

Autor: José María Dutilh Giménez
Presidente de la Real Liga Naval Española y de Ia Federación Internacional de Ligas y Asociaciones Marítimas y Navales, FIDALMAR.

“Se ha alejado, al menos en gran parte, el peligro del 'holocausto nuclear'. En este mismo espacio de tiempo, sin embargo, han alcanzado niveles de extrema peligrosidad otras emergencias de carácter planetario, que dejan entrever el riesgo de una especie de "holocausto ambiental"  debido a la destrucción de recursos vitales ecológico”.

Discurso del Papa a los científicos en 1993

El Niño de 1997-1998 trastornó patrones meteorológicos en todo el mundo. Comenzó a fines de 1997 y cuando concluyó ocho meses más tarde había desarrollado más energía que un millón de bombas atómicas, causando daños materiales por unos 33.000 millones de dólares y matando 2.100 personas. El huracán "Linda" generado por él, alcanzó las costas occidentales de México con vientos de más de 300 km por hora, constituyendo uno de los ciclones más fuertes que se recuerdan.Sequía e inundación, hambruna y plagas son las consecuencias del calentamiento periódico de las aguas del Pacífico conocido como El Niño y su hermana más fría, la tormentosa y poco conocida Niña.

Hoy se sabe que ambos fenómenos tienen una influencia mundial gracias a que desde hace quince años se están recogiendo exhaustivamente datos sobre ellos y sus consecuencias y se habla del "efecto mariposa", cuyo batido de alas en San Francisco provocaría consecuencias en el Japón.

Las consecuencias de El Niño 1997-1998 no sólo se dejaron sentir en Perú, donde hubo terribles inundaciones; California, Brasil y EEUU sino también en Sumatra, azotada por la sequía, el humo de los incendios hizo irrespirable el aire de las ciudades. El Niño suele llevar sequía al Africa Oriental, esta vez llevó lluvias torrenciales y hambre al Sudán. Las temperaturas alcanzaron los 42° C en Mongolia. En Kenia las precipitaciones fueron de 1000 milímetros por encima de lo normal; Europa central sufrió inundaciones sin precedentes que causaron la muerte a 55 personas en Polonia ya 60 en la República Checa; y Madagascar fue azotada por monzones y ciclones. Lo mismo ocurrió en Borneo y Malasia.

Cuando se evaluaron las desgracias y devastación producidas a escala mundial se comprobó que habían superado alas de El Niño de 1982-1983, que mató a 2000 personas en todo el mundo y causó daños por valor de 13.000 millones de dólares.
Existe un consenso entre todos los climatólogos según el cual los fenómenos El Niño se han vuelto más frecuentes y progresivamente más calientes durante los últimos cien años. Durante este período de tiempo se han producido 23 El Niño y 15 La Niña; cuatro de los diez El Niño más potentes de los últimos cien años se han producido desde 1980.
El Niño mueve calor, tanto en forma de temperatura del agua como de convección atmosférica. Este calor es transportado desde los océanos a los trópicos durante el punto álgido de El Niño, a medida que aumenta la temperatura global. Cuando el calor es liberado el ciclo completo de El Niño comienza de nuevo, con menos nubes en los trópicos y los océanos absorbiendo más calor, con el calentamiento global hay más calor disponible. Por tanto, la duración del ciclo puede ser menor gracias a que el tiempo de intercambio es más reducido o a que la liberación de calor es menos eficiente.

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