El Niño de 1997-1998 trastornó patrones meteorológicos en todo el mundo. Comenzó a fines de 1997 y cuando concluyó ocho meses más tarde había desarrollado más energía que un millón de bombas atómicas, causando daños materiales por unos 33.000 millones de dólares y matando 2.100 personas. El huracán "Linda" generado por él, alcanzó las costas occidentales de México con vientos de más de 300 km por hora, constituyendo uno de los ciclones más fuertes que se recuerdan.Sequía e inundación, hambruna y plagas son las consecuencias del calentamiento periódico de las aguas del Pacífico conocido como El Niño y su hermana más fría, la tormentosa y poco conocida Niña. Hoy se sabe que ambos fenómenos tienen una influencia mundial gracias a que desde hace quince años se están recogiendo exhaustivamente datos sobre ellos y sus consecuencias y se habla del "efecto mariposa", cuyo batido de alas en San Francisco provocaría consecuencias en el Japón. Las
consecuencias de El Niño 1997-1998 no sólo se dejaron
sentir en Perú, donde hubo terribles inundaciones;
California, Brasil y EEUU sino también en Sumatra,
azotada por la sequía, el humo de los incendios hizo
irrespirable el aire de las ciudades. El Niño suele
llevar sequía al Africa Oriental, esta vez llevó lluvias
torrenciales y hambre al Sudán. Las temperaturas
alcanzaron los 42° C en Mongolia. En Kenia las
precipitaciones fueron de 1000 milímetros por encima de
lo normal; Europa central sufrió inundaciones sin
precedentes que causaron la muerte a 55 personas en
Polonia ya 60 en la República Checa; y Madagascar fue
azotada por monzones y ciclones. Lo mismo ocurrió en
Borneo y Malasia. Cuando
se evaluaron las desgracias y devastación producidas a
escala mundial se comprobó que habían superado alas de
El Niño de 1982-1983, que mató a 2000 personas en todo
el mundo y causó daños por valor de 13.000 millones de dólares. |
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