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fijar la situación de los
bajos e islas que se descubriesen y entregar al presidente y jueces
de la Contratación, a su regreso, el diario como testimonio.
En 1519 Martín Fernández
Enciso publico su “Suma de Geografía” para instruir al joven
Emperador en el conocimiento de las tierras y provincias del
Universo e ilustrar a los pilotos que iban a descubrir nuevas
tierras en los principios del arte de navegar explicando los círculos
de Tolomeo, los periodos de los planetas, tabulando las
declinaciones del Sol y el método de tomar altura del norte. Alonso
Cháves describe las Indias en su “Espejo de los navegantes”,
citando el Rio del Santo Espirito como el ultimo descubrimiento D.
Pedro de Medina dedico su “Arte de Navegar” en 1545, al príncipe
Felipe. En el mismo año, en Cádiz, Martín Cortes ordenaba su
“Breve compendio de la esfera y del arte de navegar”, dedicado
al Emperador e incluyendo, en sus tres partes los principios
generales de la cosmografía de aplicación a
la navegación Alfonso de Santa Cruz, con la finalidad de
examinar ciertos libros e instrumentos de metal hechos por Pedro
Apiano con los que se pretendía observar la longitud, dedicó a Felipe
II su obra “De las longitudes” estimado que, al ser el método
de los eclipses de Sol y Luna difícil, de calculo inexacto y solo
útil para determinar las posiciones de islas y puertos, podría
estudiar como nuevo método el observar las variaciones de la aguja
durante la navegación.
En cuanto a los
conocimientos astronómicos, en los que debía basarse la
determinación de la posición de las naves, tras la figura de
Copernico se sucedieron, en unos pocos decenios a principios del
siglo XVII cambios espectaculares, siendo la afortunada coincidencia
de tres grandes astrónomos lo que la hizo posible. Ticho Brahe fue
su organizador y meticuloso observador; Kepler que no estaba dotado
para la observación, encontró en el material de observación de
Brahe la base experimental de sus descubrimientos. Galileo abrió
insospechadas posibilidades posibilidades a la observación del
firmamento con el uso del telescopio. Después de estos tres grandes
hombres hay que esperar hasta la llegada de Newton para en el
encuadre teórico de la Teoría de los Graves consolide,
definitivamente, el sistema de Copernico.
Y es justo
en el instante en que la Astronomía se establece como Ciencia,
cuando inmediatamente se utiliza en su más prometedora aplicación
la de proporcionar, cada vez con mas rigor y de la forma mas
completa, los elementos que precisa el marino y el geógrafo para
obtener la situación siendo, precisamente los esfuerzos realizados
para resolverlos, lo que determinarían el mayor progreso de la
Astronomía, el estímulo para la creación de los nuevos
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1-UN POCO DE HISTORIA.
Remontándonos a los orígenes
podemos considerar que el desarrollo de la navegación en océano
abierto, con una base institucional, se inicia y desarrolla al
impulso del descubrimiento, en la península Ibérica, con la creación
a principio del siglo XVI en Sevilla, de la primera Universidad que
reuniría los estudios teóricos y ciencias auxiliares que la
experiencia y observación de los marinos españoles permitió
adquirir. De esta forma, en 1503, se crea en Sevilla la Casa y
Tribunal de Contratación nombrando piloto mayor a Américo
Vespuccio, con las obligaciones de examinar a los pilotos de la
carrera de Indias y actuar como censer del catedrático de Cosmografía
y del cosmógrafo fabricante de instrumentos.
El piloto
mayor y los dos cosmógrafos dirigían, junto a otros seis peritos,
el tribunal para el examen y aprobación de los pilotos de Indias,
con la obligación de rellenar diariamente el diario de derrota,
anotar sus propias observaciones, tomar la altura del Sol ante el
escribano del navío, |