|
La ciudad de Tarifa está íntimamente ligada a su entorno, es
decir, al Estrecho y al viento de Levante, con vínculos
resistentes al paso del tiempo y a la vez presentes para la
generalidad y de forma especial, para cuantos hemos nacido,
vivido o relacionado con Tarifa. De ahí que profundice en el
conocimiento del mencionado viento a través de las
investigaciones del físico italiano Venturi y del
meteorólogo y marino irlandés Beaufort.
El aire, del latín ''aerem'' y del griego "aêr aeros" es un
fluido transparente, inodoro e insípido que rodea la Tierra.
Mezcla de varios gases, principalmente oxígeno y nitrógeno
con cantidades variables de argón, vapor de agua y anhídrido
carbónico; estos últimos se consideran como impurezas. El
viento es el aire en movimiento, producido por la diferencia
de presión entre dos regiones contiguas de la atmósfera; y
ello es así, porque los vientos que están determinados por
los centros de acción (anticiclones A y depresiones B)
tienden a pasar de regiones de alta presión hacia las de
baja presión.
Sin embargo, en el caso de nuestro levante, aunque
relacionado con la posición del anticiclón, está muy
influenciado por la topografía local y regional sufriendo
modificaciones importantes en intensidad y dirección.
Breve introducción para situar el tema en el viento
predominante en buena parte de nuestra provincia y que
afecta, asimismo, a otras andaluzas en su litoral y
aledaños. Viento de levante que cuando se "desmelena" obliga
a las flotas pesqueras al amarre, interrumpe las
comunicaciones con Ceuta y Tánger y a algunos mercantes
buscar el abrigo de la isla de las Palomas ante la
imposibilidad de embocar el Mediterráneo por el temporal en
el estrecho.
Aire o viento procedente del mar de Alborán y nordeste de
África que se orienta en la dirección este oeste al
atravesar el estrecho, aumentando de fuerza por el efecto
VENTURI al cual se debe el que los vientos (levante o
poniente) sean mas fuertes en el mencionado estrecho que en
el golfo de Cádiz y en el mar de Alborán.
Giovanni Battista Venturi, físico italiano (1746 1822)
nacido en Bibbíano, cerca de Reggio Emilia donde falleció.
Fue profesor de la Escuela Militar de Módena y de la
Universidad de Pavía. Sus estudios e investigaciones
versaron sobre los colores, la acústica y la hidráulica,
pero su fama es debida al descubrimiento de un dispositivo
relativo a los derrames de los fluidos. Dispositivo (figura
1) constituido por un tubo corto que presenta un
estrechamiento interno y cuyos efectos, según Venturi, es
que "un fluido que pasa por el tubo ve disminuir su presión
al franquear el estrechamiento, al mismo tiempo que su
velocidad aumenta". Su aplicación practica es la medida de
la velocidad del fluido en una tubería.

Al contemplar la figura y recordar a nuestro estrecho, su
forma y embocaduras, se llega a la conclusión del porqué del
"desmelenamiento" del levante.
Efecto Venturi que encuentra numerosas aplicaciones
tecnológicas señalando como indicadoras: 1) el carburador de
los automóviles y 2) las chimeneas. En el primero, el
carburante penetra en estado de vapor a la altura del
estrechamiento, aspirado por la débil presión del aire que
ha tomado el tubo. En las segundas, una chimenea bien
diseñada debe tener un estrechamiento por encima del tejado
para que el viento que entre aumente su velocidad y produzca
una depresión en la parte alta, que mejore el tiro.
Con la finalidad de analizar y comprender los fundamentos o
técnicas de la ESCALA DE BEAUFORT, Francis Beaufort, célebre
meteorólogo y marino irlandés nacido el 7.5.1774 en Naván,
condado de Meath, creada para medir la intensidad del viento
y utilizada universalmente, ha de tenerse en cuenta que lo
que caracteriza a los vientos, entre ellos nuestro maltrecho
levante, viento persistente, algo húmedo y racheado son la
intensidad y la dirección.
La primera se mide según la escala de Beaufort (figura 2),
que va desde el 0 (calma absoluta) hasta el 12 (huracán). La
intensidad es directamente proporcional a la diferencia de
presión entre el lugar de origen del viento y el de llegada.
En cuanto a la segunda, la dirección, está relacionada con
la rotación terrestre. El aparato empleado para su
determinación es el anemómetro. En meteorología se usan los
utensilios de tipo Wild, los anemómetros de filamento
caliente (de platino o níquel) y sobre todo los anemómetros
de rotación o de molinete. Este ultimo está constituido
fundamentalmente por dos varillas en cruz que llevan cuatro
cazoletas. Este dispositivo gira tanto mas aprisa cuanto
mayor sea la velocidad del viento y el número de vueltas se
lee en un contador.
ESCALA DE BEAUFORT. Efectos en
tierra .
|
Cifra
|
Velocidad en km/h |
Efectos
observados en tierra |
|
0
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12 |
<
1
1-5
6-11
12-19
20-28
29-38
39-49
50-61
62-74
75-88
89-102
103-117
>
117 |
Calma,
el humo se eleva verticalmente
El
viento inclina el humo
El
viento se nota en la cara
El
viento agita las hojas
El
viento levanta polvo y papeles
El
viento forma olas en los lagos
El
viento agita las ramas de los árboles
El
viento estorba la marcha de un peatón
El
viento arranca ramas pequeñas
El
viento arranca chimeneas y tejados
Graves
estragos, tempestad
Devastaciones extensas
Huracán
catastrófico |
|
|
Cifra |
Nombre |
Velocidad
Nudos metros/seg. Km/h |
Efectos del viento en alta mar |
Altura ola (m)* |
|
0 |
Calma |
1 |
0-0,2 |
1 |
Mar como un espejo |
--- |
|
1 |
Ventolina |
1-3 |
0,3-1,5 |
1-5 |
Rizos como escamas de pescado
pero sin espuma |
0,1 |
|
2 |
Flojito |
4-6 |
1,6-3,3 |
6-11 |
Pequeñas olas, crestas de
apariencia vitrea, sin romperse |
0,2 (0,3) |
|
3 |
Flojo |
7-10 |
3,4-5,4 |
12-19 |
Pequeñas olas, crestas
rompientes, espuma de aspecto vitreo aislados
vellones de espuma |
0,6 (1) |
|
4 |
Bonancible-moderado |
11-16 |
5,5-7,9 |
20-28 |
Pequeñas olas creciendo,
cabrilleo numeroso y frecuente de las olas |
1 (1,5) |
|
5 |
Fresquito |
17-21 |
8,0-10,7 |
29-38 |
Olas medianas alargadas,
cabrilleo (con salpicaduras) |
2 (2,5) |
|
6 |
Fresco |
22-27 |
10,8-13,8 |
39-49 |
Se forman olas grandes, cretas
de espuma blanca (salpicaduras frecuentes) |
3 (4) |
|
7 |
Frescachón |
28-33 |
13,9-17,1 |
50-61 |
El mar crece, la espuma blanca
que proviene de las olas es arrastrada por el viento |
4 (5,5) |
|
8 |
Temporal |
34-40 |
17,2-20,7 |
62-74 |
Olas de altura media y más
alargadas, del borde superior de sus crestas
comienzan a destacarse torbellinos de salpicaduras |
5,5 (7,5) |
|
9 |
Temporal fuerte |
41-47 |
20,8-24,4 |
75-88 |
Grandes olas, espesas estelas
de espuma a lo largo del viento, las crestas de las
olas se rompen en rollos, las salpicaduras pueden
reducir la visibilidad |
7 (10) |
|
10 |
Temporal duro |
48-55 |
24,5-28,4 |
89-102 |
Olas muy grandes con largas
crestas en penachos, la espuma se aglomera en
grandes bancos y es llevada por el viento en espesas
estelas blancas, en conjunto la superficie está
blanca, visibilidad reducida |
9 (12,5) |
|
11 |
Temporal muy duro |
56-63 |
28,5-32,6 |
103-117 |
Olas de altura excepcional
(pueden perderse de vista tras ellas barcos de
tonelaje pequeño y medio), mar cubierta de espuma,
visibilidad reducida |
11,5(14) |
|
12 |
Temporal huracanado |
> 64 |
> 32,7 |
> 118 |
Aire lleno de espuma,
salpicaduras, muy cubierto de espuma, visibilidad
muy reducida |
> 14 |
Figura 2: Escala de Beaufort
*- Al ser el Levante un viento muy localizado, las olas
producidas alcanzan aproximadamente una altura mitad que en
mar abierto.
Escala publicada en 1806 y adoptada por la British Navy en
1831/1836. No obstante, al principio y durante varios años,
Beaufort la utilizó en sus estudios privados. Fue revisada
en 1874 para reflejar los cambios en el aparejo de los
buques de guerra, y dos décadas mas tarde en los del velamen
de los barcos de pesca (1894). En 1944 su uso fue
mundialmente generalizado y, finalmente, en 1960 asumió la
forma actual antes detallada en la figura 2.
Sevilla, mayo 2003
Andrés Román Lozano es Licenciado en Derecho y estudioso de la
Protección Civil de la UE.
|